Cuba envejece: ¿éxito o problema? (II)

Por Lisandra Fariñas y Lauren Céspedes (Publicado originalmente en Granma)

¿Cómo articular el proceso de desarrollo del país con el elevado índice de envejecimiento poblacional que caracteriza el escenario demográfico cubano? La disyuntiva es clara: ¿éxito o problema?
Para la investigadora del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana (Cedem), Grisell Rodríguez, Cuba debe atender esta dinámica demográfica desde la gestión y planificación de programas de desarrollo económico y social que consideren las características de este grupo poblacional. (más…)

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Cuba envejece: ¿éxito o problema? (I)

Basta solo mirar alrededor para que el índice de envejecimiento poblacional —estimado ya en un 19 % de la población con 60 años y más, cuando el último Censo de Población y Vi­viendas del 2012 anunciaba un 18,3 %— deje de ser un frío número y tome rostro.

Cuba envejece y lo hace aceleradamente. Si países del primer mundo como Francia tardaron unos cuatro siglos para alcanzar estos indicadores, Cuba lo ha hecho en apenas cinco décadas. (más…)

Palabras

Palabras
No hay nada más evidente que las palabras. Tienen poder. Una y otra vez puedes repetirlas, moldearlas, escucharlas… Hasta un día que suenan diferentes, definitivas, categóricamente inconclusas y a la vez completas.
No hay nada más deseable que un monosílabo esperado. No hay nada más exasperante que un monosílabo sorpresa.
No tienen que ser grandes palabras. Bastan dos letras para acabar, empezar el juego. Lo único más amargo que ellas es el silencio…

¿Vivo en una ciudad “amigable”?

Lisandra Fariñas Acosta
Publicado en Granma

Mi viejo acaba de cumplir los 67 años aunque no los aparenta. No está maltratado como se dice popularmente; pero ya cruzó la curva de la llamada tercera edad y a cada rato me sorprende con una inquietud.

¿Estamos viviendo en una sociedad preparada para lidiar con el envejecimiento? (más…)

La lluvia

La Habana cuando llueve se detiene. Al menos a mí esos días me devuelven una ciudad triste en cada charco. Pero una tristeza melancólica, como si en cada gota de agua hubiera una historia minuciosa.

“La lluvia es una cosa que sin dudas sucede en el pasado”.

Recuerdo a Borges desde una parada de ómnibus mientras veo arreciar el aguacero a chaparrón. Y ante la sinfonía del agua rompiéndose en la calle, tienes apenas tiempo para percatarte de la gente. (más…)

Lactancia materna: amor entre tres

Por Lisandra Fariñas Acosta
Publicado en Cubacontemporánea

Nadie dijo que sería fácil traer un hijo a este mundo. Nadie argumentó que amamantarlo –darle vida a ese instinto de pegarse a tu pecho, aferrándose a ti con todas sus menudas fuerzas– no dolería, aunque quizás olvidaron decirte que es un dolor que toda madre agradece.

Nadie dijo tampoco que ese acto cuyo único nombre puede ser amor, sería exclusivo de la madre y el niño. Porque si bien es cierto que el vínculo entre ambos se estrecha mediante esta práctica, llevarla adelante adecuadamente exige el apoyo de la pareja. (más…)

Y los otros?

Mi Iglú Tropical

No hace otra cosa que cuidar, pero a otros, siempre a otros. Tiene las manos callosas de tanto esfuerzo, y una sombra blanquecina en los cabellos. Es el signo del cansancio, la marca de tanto día regalado. Llora de impotencia. Más de una vez la he visto. Quiere hacer más, siente que se le exige más. Que la señalarán con el dedo para decirle ¿qué haces que no vas? Anda! te esperan. Debes cuidar.
Siente la carga que no ve como carga. El peso que no pesa. Porque camina, corre a cuidar a otros, siempre a otros; con amor, con deber, con ganas, con resignación.
Se olvida de sí misma. Presta a acudir, no escucha las señales. Los otros tampoco escuchan, no dan respiro. Porque va dispuesta a cuidar a todos, pero a ella ¿quién?

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El mamey, la apariencia y los nuevos tiempos

Tomado de Cuba Contemporánea
Lisandra Fariñas Acosta
Apenas te ven llegar, escáner simple a golpe de ojo. Una mirada basta para determinar si provienes del “seno de una familia humilde” o naciste en “cuna de “oro”; si la mitad de tu gente reside -porque los términos han cambiado para bien- en el exterior, o vives en un solar junto a descendientes de tres generaciones y las visitas del interior; si trabajas en una firma extranjera o una empresa estatal, y, sobre todo, estiman en un rápido cálculo cuánto efectivo podrías tener en el bolsillo. (más…)

Instrucciones para dar instrucciones

Me encantó este post y lo comparto con ustedes

Los relatos de Maurice Sparks

14392251-ave-fenix-del-tatuajeSea breve, directo. No se detenga en descripciones innecesarias. No use adjetivos. Son instrucciones, no poemas. Usted no está, no existe. Sea impersonal: a nadie le interesa que el gato de su tía viuda falleció hace tres años. Repito: nos son versos, son instrucciones. Sea frío. Organice sus ideas. Siga un orden. EL ORDEN. No se distraiga con aforismos, ironías, o tropos. NADA DE POESÍA. Vaya al grano, a la esencia. Piense en su propósito. No divague. Si por alguna casualidad se desvía usted del asunto y su mente escapa hacia zonas turbias (“ah, que tú escapes!”), piense en el lector, ese ser imaginario que busca claridad, certeza, respuestas precisas. Imagine usted su confusión cuando, siguiendo sus instrucciones, trate de armar un avioncito y termine, oh pobre hombre, resucitando al ave Fénix.

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